Hay veces en la vida en que sentimos que pasamos por eventos ya repetidos. Es como si el destino nos hubiera dado la oportunidad de vivir lo mismo por segunda vez, aunque en algunos casos, como el mío, el final es el mismo.
El año 2000, una amiga a la que quería mucho partió para hacer su vida en Canadá. Sheyla, se fue y no pude decirle adiós, por más que intenté llegar al aeropuerto, no pude hacerlo y solo me quedó mirar partir el avión, con lágrimas en los ojos. Diez años después la historia se repite y en el mismo mes.
Hoy se fue a Brasil, junto a su esposo, a seguir con su vida, mi amiga Rocío, y desde este momento voy a escribir en segunda persona.
Rocío, hoy te fuiste y no pude decirte hasta luego, tampoco pude decirte gracias por todo el tiempo que pasamos juntas, por el cine, teatro, pollitos a la brasa y nuestros inolvidables maracuyás sours.
Hoy me he sentido deprimida porque te voy a echar de menos, las incoherencias que a veces nos decíamos y los comentarios acertados que me hacías. No puedo creer que hayas madurado tanto a pesar de seguir igual que cuando tenías 16.
Te agradezco por tu tiempo, por los días de gimnasio, por las almohaditas que me invitabas y por todos los ánimos que siempre me dabas. Te doy gracias por tenerme paciencia, por respetar mis silencios y alegrar mis tristezas. Por oírme y no decirme: “Eres mi amiga a pesar de…”, sino “Eres mi amiga porque…” Eso es algo que mi alicaída autoestima y yo te agradeceremos siempre.
Gracias te doy, Chío, porque fuiste el nudo que nos ató a todas las chicas de la promo, porque aunque no parezca, fuiste tú la que buscaba el momento de encontrarnos, sé que las chicas son conscientes de eso. Ahora nos queda a nosotras, cumplir con lo único que no has pedido, mantener el contacto. Te doy mi palabra que será así.
Hoy, en tu nombre, fui al Canastas, y me tomé dos maracuyás sour (no iba a desaprovechar mi Canastas card) y no pude evitar recordarte. Me dio tanta penita que me puse a llorar, pues sabes que soy llorona y la mayoría de las veces mis ojos me irrespetan y se mojan sin pedir permiso.
En este momento debes estar cruzando esta parte del continente para reencontrarte con tu amado esposo y me siento feliz porque sé que sonreirás y porque Gorka estará contentísimo al verte, abrazarte y darte su amor. En verdad estoy feliz por ti y por él.
No olvides que aquí en Perú, te esperamos con los brazos abiertos, esperando a que vuelvas para volver a ser el grupo de siempre, ese que ríe, que baila (mal, pero igual lo hacen), canta y se emociona, ese que como bien dijiste, no necesita invitación para nada. Ese grupo que a pesar de los años, vive con el alma de 16 años, ese grupo que te quiere y te extrañará siempre.
Espero que vuelvas siempre para que mi Camila juegue con tu Mikaela (con K como le gusta a Gorka), para que juntemos a las chicas y planifiquemos despedidas, bodas y baby showers. Para sacar del trabajo a la flaca, comer pizzita con la Pepi, aleccionar a Liseth o conversar con Mary. Regresa para que volvamos a ser la promoción 96 del colegio Heroínas Toledo del Calla, RA, RA, RA.
Te quiero harto, sé que no te lo dije en vivo y en directo, pero quiero que sepas que es verdad.
Buen viaje amiga, todas te deseamos lo mejor y te echamos de menos, desde ya.
Vuelve pronto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario